El sopor es una condición en la que una persona parece estar durmiendo. Existen dos tipos:
- superficial, si al estimularlo despierta, pero no se logra que llegue a la lucidez y actúa desorientado (como si estuviera obnubilado), respondiendo escuetamente preguntas simples. Al dejarlo tranquilo, la persona vuelve a dormirse.
- profundo, si es necesario aplicar estímulos dolorosos para lograr que abra los ojos o mueva las extremidades (respuesta de defensa).
A veces me pregunto, sobre todo cuando miro hacia la calle, y veo a la gente pasar, si es que no esperan más de la vida. Basta simplemente, con tener un trabajo, casarse, tener hijos, suplir las necesidades diaras? Es que no esperan o quieren mas y se conforman solo con el hecho que las preocupaciones diarias esten cubiertas? Será que el querer un poco mas de esto que llamamos vida es algo tan impensable, que solo nos conformamos con lo que vemos a nuestro al rededor?
A veces creo que el término sopor es un buen término para describir este tipo de estado, donde uno se queda simplemente ido y solo lleva a cabo las acciones que le permitan vivir un día más sin mas que preocuparse por el siguiente día.
Pero afortunadamente o desafortunadamente yo nunca he sido así, de manera ambiciosa pero no enfermiza, siempre he querido más de la vida. Me encanta la idea de viajar, porque puedo conocer otras realidades, otros mundos, otras historias, no me basta solo la mía. Recuerdo que me encantaba las clases de Historia Universal en el colegio, porque eran la posibilidad de ingresar a un mundo remoto, a otras realidades que me permitian expandir mi horizonte. De allí también mi pasión por la lectura.
Soy de las personas las cuales no se conforman facilmente, y eso en ciertas ocasiones puede ser sencillamente enfermante, porque no sabes hasta que punto es sana esa fascinación por lo que hay mas allá, por el querer más, por el desear otras cosas. Cual es el punto limite de la locura? Y hasta que punto ese deseo puede afectar las decisiones a tomar.
Lo que si tengo claro que no quiero vivir mi vida en un estado de sopor constante, no quiero que pasen las horas, los días, las semanas, los meses y los años, solo con preocuparme por las cuentas por pagar, que ese sea el motor de mi vida, lo encuentro tan mundano y sin sentido. La vida es tan corta, la de un ser humano, que no me puedo dar el lujo de desaprovecharla de esa forma, tiene que haber más allá, un allá que supla mis emociones, mis necesidades, mis aspiraciones y ambiciones. Pero de nuevo, cual es el límite? La toma de decisiones es tan difícil, porque uno no tiene la certeza absoluta que sea la correcta, ni la mas certera, al contrario, cada toma de decisión que uno hace, desencadena un tumulto de hechos de los cuales uno no tiene la menor idea de cuales serán. Sin embargo, cuando me he visto paralizada por la toma de una deción? Muy pocas veces, y creo que las veces que no las he tomado o pensado de más, no han sido realmente relevantes. Al contrario, las decisiones decisivas en mi vida, han sido asi, pum! y no me arrepiento de ninguna de ellas. Pero como dejar de lado las consecuencias? Imposible.
Pero de una cosa si estoy segura, el sopor no me va a ganar, ni lo voy a dejar ganar, tengo claro que está en mis manos no vivir en un mundo así al cual no quiero pertenecer.





































