Desde hace un par de meses atrás empecé a escribir en este blog y convertirlo en mi casa, siempre lo he ocupado como una forma de escape, lograr expresar en palabras aquellas cosas que no podía decirlas de otra forma o no sabía como hacerlo.
Y me ha hecho muy bien, he encontrado facetas mías que desconocía y con las que me he sentido muy a gusto. Me he topado con blogs de gente muy entretenida, interesante y con la que me he sentido acompañada. En definitiva ha sido un proceso mas de conocerme y encontrarme.
Sin embargo, hoy ha llegado el día en que no se que decir, no porque tenga la urgencia de escribir por escribir, o solo por actualizar. No, nunca me urjo en escribir o mantener algún rítmo o periodicidad.
Lo que me pasa hoy es que sé que tengo que sacar lo que tengo dentro, pero no se como, me he quedado muda. No sé como termine este post, de hecho nunca sé como van a terminar, pero este es mas incierto que cualquier otro, así que le daré riendas a ver que pasa.
Es posible que los astros se configuren para dar mala o buena suerte?, es cierto lo de la buena o mala suerte? Es necesario caer mas y mas bajo? Así me siento, que egocéntrica, pero es cierto, me siento como que los astros y los dioses del Olimpo se han confabulado en mi contra, que la mala suerte ha caído sobre mí, y todo esto lo digo con “pruebas”.
No basta con todo el proceso de separación que estoy viviendo, además mis planes para una aventura loca de mochilear se vienen abajo, no tengo trabajo estable y una deuda gigantesca, la navidad ya no tiene el mismo efecto en mi, ayer se me rompe un espejo en el baño y para terminarla, como la guinda de la torta, ayer me roban mi cartera, con un mundo de plata que no era mia, mis papeles, mis tarjetas del banco, mi ipod y mi celular nuevo. Y no les basta con todo lo que se llevaron en plata y especies, sino además los muy $%^&*@# van y sacan plata con mi tarjeta de crédito. (Ya hice todos los trámites correspondientes)
Hoy estoy aquí frente a mi computador, mas tranquila, ayer temblaba como gelatina. Sin embargo, siento la energía inquieta, me siento inestable, vulnerable, variable, mi espíritu esta alterado más allá de lo que nunca lo había sentido antes, me preocupa sentirme así de desequilibrada. Es algo más allá de sentir tristeza, o rabia, es mas profundo, por eso lo indico como mi espíritu, es una sensación extraña, no sé como describirlo.
He tratado de no pensar en los eventos de ayer, los veo como si le hubieran pasado a alguien mas, pero si recuerdo con mucha satisfacción el verme acompañada, por mi Profe y los alumnos con quienes estábamos reunidos cuando todo esto ocurrió. Se quedaron conmigo, me llevaron al banco, a la compañía del celular, a la policía, hicieron trámites por mi y llamadas. Estuvieron a mi lado y me miraron a los ojos cuando con desesperación les preguntaba si efectivamente tenía que pagar esa plata que habían ocupado de mi tarjeta de crédito, y mi profe con absoluta sinceridad y viendome directamente a los ojos y a mi alma me dijo, “realmente no sé, pero todo saldrá bien”. Me sentí segura, no de saber si tenía o no que pagarla, pero si segura que tenía gente en quien confiar y en quien apoyarme.
Hoy estoy intentado que mi energía se estabilice y que mi espíritu se sosiegue, mañana o el lunes empezaré de nuevo, como mi amiga Mariana me dijo ayer, luego de años sin hablar con ella, yo tengo la fuerza para superar esta situación, esta etapa particular de mi vida, asi como superé muchas y superaré las que vengan.
Me levantaré de la cama, me bañaré y alistaré, me prepararé mi café, me sentaré en mi escritorio y llevaré a cabo mi portafolio, no esperaré hacerlo en una o dos horas, tal vez diseñaré durante todo el día o durante toda la semana, no seré inmediatista y tendré paciencia con mi proceso, y cuando lo termine, habré realizado el mejor diseño, con el que me sienta contenta y conectada. El que me enorgullezca de mostrar, porque sé que tengo mucho para mostrar, seré la diseñadora que quiero ser, seré la persona que quiero ser, no me conformaré y seré feliz.
Gracias,
Angelo Stazzi, Laura Vieli, Christian Luco, Profe Andrés Correa, gracias por sostenerme cuando creí que no podía sostenerme, por hacer las llamadas, por traerme a la realidad, por el abrazo y la mirada sincera. No tengo como agradecerles el haberme acompañado ayer toda la tarde, el haber pasado conmigo todas esas etapas de histeria que viví el día de ayer. Simplemente GRACIAS.