El viernes hablaba con un amigo, muy querido por cierto, y le contaba de mis miedos, de mis frustraciones y mis máscaras, artificios, barreras, muros de defensa, como quiera llamarlos!
Por lo general me sucede, que cuando me enfrento a un grupo nuevo de gente, me muestro muy fría, calculadora, seria y seca. Soy incapaz de dar el primer paso, de entablar conversación o hacer las preguntas propias para mantenerla. Paso a parecer, no sé, inalcanzable, mal geniada, pesada y demás calificativos. Y la verdad es que no se como hacerlo, por eso me refugio tras esos muros que me defienden, ocultando mis debilidades y manteniendome firme ante lo que me enfrente.
Mi amigo me decía que yo era una persona de presencia muy fuerte, que no pasaba desapercibida, y esa imagen que mostraba fuerte hacía que muchas veces las personas se sintieran intimidadas a acercarse. Que necesitaba un hombre (hablando de relaciones) que tuviera la suficiente fuerza, interés e inteligencia, para poder plantarseme en frente y saber como traspasar esas barreras, pero que también dependía mucho de mí, y de que empezara a llevar a cabo la labor de soltar el muro las veces que fueran necesarias.
Obviamente, quedé mas complicada, porque eso de soltar algo que me ha pertenecido de siempre no es tarea fácil!
En la noche me reuní con unas amigas en un maravilloso bar irlandés que descubrimos hace poco, y esa noche yo era encargada de hacer los pedidos al mecero (lindo igual!), creo que fué por mi posición estratégica en la mesa que me otorgaron dicha labor. Habíamos hecho ya un primer pedido, y cuando mi amiga Luna llegó le pedí una cerveza a ella también. Pasó un rato y la cerveza no llegaba, y además queriamos pedir una orden de papas fritas, por tanto lo llamé, y la conversación fue mas o menos así:
calila con la mejor cara y sonriente…
calila- hola, si sabes, que pedímos hace un rato una cerveza para ella y aun no llega, y además queremos una porción de papas fritas.
mesero- si, bueno, es que mira, la cerveza ya está pedida y sale cuando tenga que salir.
calila, con la cara descompuesta!
calila- a ver, (la luna dice que dije eso, junto con un movimiento de mano, aun no lo creo) solo te estoy recordando lo de la cerveza y además queremos pedir una porción de papas!
mesero- qué tipo de papas?
calila WTF!!!!! se supone que debo saberlo sin la carta!
En ese momento mi amiga Ni-in entró al juego pidiendole los tipos de papas, antes que se desmadrara el cuento.
Según ellas yo había sido pesada, pero en realidad solo respondí a la pesadez de él. No quise ser pesada en realidad, solo quise dejarle en claro que además quería las malditas papas!!!!!
La cosa es que el resto de la noche, en vez de ponerse pesado conmigo (que hubiera sido lo normal), el chico vino mostrándose amistoso, me tiró bromas, la Luna dice que lo pilló viendome y se reía, me acompañó a pagar la cuenta (porque la pagaba con tarjeta), en fin, me descolocó! porque es cierto, cuando quiero ser pesada lo soy y a veces hasta lo soy sin quererlo, y en realidad es un lado mio que no me gusta mucho, pero que tiene los efectos deseados y funciona. Y a él, no le importó! supo como manejarme y hacer volver mi lado amigable, trajo un momento a Calula de las profundidades de mi infierno personal y luego la echó y regresó Calila, quedé impresionada!
Y bueno eso me da esperanzas, porque igual me enseñó que yo también puedo manejarlo, porque hubiera sido posible que toda la noche me hubiera comportado como bitch, pero no lo hice. En realidad el juego lo jugamos los dos y me gustó! Probablemente lo que dice mi amigo es cierto, necesito no solo de yo bajar mis muros, sino además de alguién que quiera pasarlos y sepa como hacerlo!
A lo mejor en la semana me pase a tomar una cerveza después del laburo, un respiro en medio de la semana no cae mal!
Foto del Flickr de Asiah Alsharabi