Hoy ha sido un día invernal, frío, húmedo, brumoso, gris.
Frío y vacío
El otoño se ha ido muy rápido, las hojas han caído; los colores dejaron de ser de tonos rojizos, naranjos y pasaron a ser cafés.
Las alfombras que se forman con las hojas bajo los árboles han dejado de ser de ese extraño color alegre otoñal y han pasado a hablar de tiempos pasados, de muerte, de desolación y de soledad.
Y las ramas han quedado al descubierto, ahora están desprovistas, desnudas ante la inclemencia de la estación que se apresuró en llegar. No nos permitió prepararnos para lo inevitable. Para lo definitivo!
Las semanas pasan, los días, las horas; y la mejor compañía tiende a ser la llama de calor inducida, la taza de café y las sábanas que al principio son frías, también.
¿Cómo decirle al corazón que siga palpitando, que siga calentandome, cuando el frío se hace cada mas mas denso, los espacios mas vacios, las distancias mas grandes, la tristeza mas profunda y la oscuridad mas crónica?
Claro está!
Hay que pasearse por los grises, fríos y solitarios parajes invernales, para luego disfrutar mucho mas, la llegada de la brillante y abrumadora primavera.




































Invierno, no me gusta el frío, me cala los huesos y me la paso titiritando. Además que los árboles pasan a un estado de “hibernación”, tan silenciosos y secos, que me desespera que tarde tanto la primavera. Aunque he de decir, que no hay nada como compartir las sábanas frías con el hombre de tu vida. Sí señor.
Ya vine a traer perversión >_< qué mala soy.
Un abrazote cálido, pa’ que se quite el frío.
Aca estoy en otoño, pero el frío es insoportable…eso es lo único que no me gustan de esta temporada, el odioso frío, por lo demás el invierno es como más tranquilo y eso me agrada ^^
Lindo lo que escribiste. Acá estoy en la entrada de sudoroso y húmedo verano, así que no comparto ya el sentimiento. A parte en mi costa no tenemos un frío tremendo, más bien moderado. Eso sí, las sábanas las calentamos igual con la pareja, toda excusa es buena ahjajajaajajja!!
Un abrazo ^.^
que lindo lo que escribiste, me gusta el invierno aunque nuca tanto ahora hace un frio que me congelo pero bueno lo prefiero a la lluvia jeje aca nunca llueve .. estoy divagando como siempre..
saludos y besitos
ere toda una poeta¡¡¡
El invierno me gusta porque permite la introspección.
Es como andar uno mismo en blanco y negro.
Confesiones de invierno se llamaba el disco de Sui Generis, desde el cual salieron bastantes clásicos, así que es la época para divagar.
Si ves las fotos que subí en la última entrada, en una sale un puente en forma de V invertida, yo vivo casi al lado, imagina lo hermoso que es despertar todos los días viendo dos ríos juntarse y barquitos pasar.
Heylan, querida es cierto, el invierno tiene sus cosas malas y sus cosas buenas, igual yo lo proferieo. Y está claro que acompañada se pasa mejor. Saludos!
Faby, si esa tranquilidad es la que le permite a uno sumergirse en pensamientos y emociones ocultas!
Mireille, jajajaja claro que si, toda excusa es bueno, no cabe la menor duda de aquello.
Paulys, muchas gracias que eres linda, pero me considero cualquier cosa antes que poeta, jajaja, no se, escribo lo que se me viene a la cabeza y nada mas. Y bueno la lluvia tambien tiene su lado amable! Saludos!
Edgar, totalmente de acuerdo!
Tobal, tienes toda la razón, no me acordaba de ese disco de Sui Generis, pero tienes razón. Y si vi tus fotos, que envidia, daría cualquier cosa por despertar con semejante vista. Saludos y un abrazo!