December 14th, 2009

Manual para despedirse

Alguien debería hacerlo no?
O probablemente ya exista y sea una de las cosas mas que me esté pérdiendo en esta vida.

Da igual, lo que si estoy segura es que me sería de mucha utilidad. Y en realidad, ha debido ser ese objeto que nunca deje el bolsillo de mi pantalón, porque desde los 18 años tendría que haberlo utilizado.

Y es que esto de decir adiós no es nada fácil, como se tiene uno que despedir de una persona con quien convivió 6 meses, 6 años o 6 días? De repente las experiencias son tan intensas que en 6 meses se acumulan mas, que en 6 años.

Cómo se debe abrazar? Se debe llorar o no? Cuántas lágrimas? Que se dice? “Cuidate mucho, que te vaya bien” o “Te quiero, te extrañaré”, Hay que ver a los ojos?

Y que se hace con ese dolor en medio del pecho?

Ese dolor profundo que se mantiene durante un rato, ese que mientras vas a camino al trabajo te hace derramar un par de lágrimas, ese que te indica que esa persona querida ya no va a estar.

Pero que pasa cuando  las despedidas son múltiples y todas cercanas en el tiempo? Simplemente uno piensa que no se puede mas, no es posible tantos adioces, tantos recuerdos, porque claro, son los recuerdos lo que son inclementes con sus dagas asesinas, atacan sin piedad ni misericordia.

Qué hace uno cuando la soledad y el silencio se instalan?

Las despedidas son ese algo, que por mucho que me hayan tocado vivir, no se vuelven mas fáciles con el tiempo, al contrario, se hacen cada vez mas dolorosas.

Aun así y pénsandolo bien, el manual debería decir:

- Abraza todo lo fuerte que puedas, que no quede nada sin decir.
- Deja correr las lágrimas, todas las que vengan, ellas se llevan mas rápido el dolor.
- Di lo que tengas que decir, para que no te arrepientas de no decir aquello que tenías que decir.
- Siempre mira a los ojos, ellos reafirmarán eso que tuviste el valor de decir.
- Dí “adiós” siempre con la esperanza de un “hola”.
- Vive tu dolor en el pecho, es el que te dice que estas vivo.

Hoy de nuevo vuelvo a decir adiós, uno de tantos que se vienen en estos días, uno doloroso, uno sangrante, uno con cara de muchos, uno de esos que se dijo poco y se sintió mucho.

Y si, siempre nos quedará Buenos Aires!

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6 comments!!!

  1. Vane says:

    ……..
    Nose como haces, pero siempre que escribes me dejas pensando en muchas cosas…
    Y bueno, espero que el dolor de ese último adiós, sea cada vez mas soportable…

  2. Creo que la mejor forma de despedirse es cómo uno lo sienta en el corazón.

    Saludos.

  3. Tobal says:

    No está entre las muchas instruccioens que escribió Cortázar…y vaya que se echa de menos.
    A propósito de Julio y tu final Bs As recordé una frase sobre el barrio de Banfield de este autor “el barrio tenía una pésima iluminación que favorecía a la delincuencia y los amantes por partes iguales”

  4. calila says:

    Mi querida Vane, simplemente se escribe lo que sale del corazón, el resto no tiene mucho sentido gastarle el tiempo, para mi. Y es bueno de repente esos ramalazos que lo dejan a uno pensando en cosas que no consideró antes.
    Y bueno de hacerlo soportable, no se, probablemente, en unos días tomó mi camino de escape para huir un poco del dolor. Un abrazo!

    Julieta, tu lo has dicho!

    Tobal, es cierto no está, probablemente alguna luz nos daría, esa misma que probablemente incomodaría a los amantes y ladrones por igual ;) Un abrazo.

  5. Clau says:

    El manual está perfecto, tiene todo lo que hay que hacer

    Despedirse es tan difícil…nunca habrá una forma “correcta” de hacerlo

  6. calila says:

    Toda la razón, es de esas cosas de la vida que hay hacer conforme vengan y conforme se sientan, nunca hay reglas, mas que hacer lo que se siente!

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