February 2nd, 2010

Ella, de luz y de sombras

Ella de luz y de sombras, la que guardaba en su interior desde las alegrías mas brillantes, hasta las tristezas mas profundas; con una risa iluminaba y con una lágrima mataba.

Rodeada de un mundo de belleza, de altos árboles, de mañanas de ensueño y atardeceres abrazadores; la magia hacia parte de ella y ella de la magia, siempre había sido así, nunca lo cuestionó, pero tampoco lo entendió.

Sabía sin lugar a dudas, que aquello que la determinaba era invisible para los ojos, pero todo lo que la rodeaba le decía lo contrario… bastaba una lágrima para saber que en su interior la sombra se acercaba sigilosamente, queriendo arrasar todo a su paso, y a ella en especial.

Es que como luchar con la sombra, pareciera muchas veces que es mucho mas poderosa, inclemente, implacable… a veces es mas fácil dejarse llevar, que plantarse y luchar.

Pero no es cierto que la luz no puede existir sin la sombra? Cómo podría la luz mostrar su poder, su brillantez, su belleza sin tener ese pozo profundo al que alumbrar…

Al final, siempre había algo que tenía que sucumbir!

Y en ella el remolino de sensaciones iba en aumento, cada nuevo paso era un nuevo descubrimiento, un nuevo brote de energía. Una sonrisa elevaba el mundo y una mirada de ira aplacaba hasta al mas feroz, curiosamente, ella no sabía del poder en su interior y el que ejercía en los demás.

Sin saber de su fuerza, cruzó lagos, mares, atravesó montañas y camino por los campos… y siempre se decía que las cosas cambiarían, que ella lograría encontrar la paz, no dejaría ni que la luz la ablandara, ni que la oscuridad la matara. Se aisló, se condenó, se encerró.

Y cuando su vida terminaba, cuando la sombras bailaban de alegría y la luz se apagaba, escuchó esa voz, esa voz que le decía… “Intentaste toda tu vida agradar, complacer, satisfacer, quisiste contener la sombra y liberar la luz… y te olvidaste de querer, de sentir, de vivir, de disfrutar. Solo cuando tu descendencia sea capaz de sentir, de vivir, de llorar, de sufrir, de amar… de aceptar la oscuridad y la sombra en la misma medida, tu serás capaz de partir”.

Y aún en las noches cuando todo está listo para dormir, cuando apago las luces y cierro los ojos, aun puedo verla caminar entre la luz y la sombra, con su sonrisa que es la mia y sus ojos que reflejan mi dolor.

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1 comment!

  1. Gabriel U.S. says:

    Sonrisas, entre el llanto, entre el dolor.
    Pasos que queman, que abrigan.
    Definitivamente un texto muy triste, cargado de melancolía y a la vez de belleza.
    Es lo mismo que las sonrisas entre el llanto.
    Un abrazo.

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